Verdades Incómodas

Verdades Incómodas

Tal como lo había sospechado, Pistacho, mordió al animal en defensa propia.


*Fragmento una novela titulada «Las tribulaciones de Waldemar».

Comentarios

Entradas populares de este blog

Primera plana

Una noche en brazos de Perséfone

De trompos, trompetas y trompadas