¿Qué es más ético, humano y sensible?

 ¿Qué es más ético, humano y sensible?







por Miguel A. Ayala


A veces, resulta difícil sentarse frente al teclado a comentar situaciones como la que aconteció ayer lunes en la urbanización Flamboyán Gardens de Bayamón. Otras veces no, imagino que la sensibilidad como todos los demás sentimientos y emociones con el tiempo se erosionan.  Quizá no son las emociones y los sentimientos, los que se desgastan, bien podría ser la capacidad del ser humano para maravillarse y ser solidario según lo dicte o amerite la situación son quienes están sujetas al desgaste.


No pretendo ni me interesa ser un perito más de los muchos que he oído durante el día. Es fácil decir, la situación debió haber manejado de X, Y o Z manera. Cuando al perro se le ven, es fácil gritar que es macho. Soy del clan de los que gritamos, dígale NO al morbo y por tanto, no me senté frente al televisor a medir la velocidad del viento, ni a escudriñar las características del perímetro y mucho a seguir al infortunado con una mira telescópica a esperar como un depredador a que el hombre quedase franco para gritar disparen.


Lo que me movió a sentarme frente al teclado para comentar la desgracia fue el análisis de un comentarista radial de los muchos que tenemos. Esos que saben de todo y lo que no, se lo inventan. El señor, durante su análisis, decía que la policía no debió esperar tanto tiempo y que debió liquidarlo o limpiarlo a la mayor brevedad posible. Mientras el señor exponía los puntos que pretendían validar su análisis, a mí me invadía una sensación de amargura, dolor y algo que no sé si era rabia o frustración (todo junto) y me dije... esta gente piensa que matar a alguien es tan sencillo como mondar una naranja.


Creo en y apuesto a la vida. Esa postura me hace preferir que el desenlace hubiese sido otro. Aún así, me queda una gran duda. ¿Qué es más ético, humano y sensible? Fulminarlo o condenarlo a vivir drogado hasta que algún día las cosas mejoren para que entonces pueda recibir el tratamiento que todo ser humano merece.


*****

Sucedió en una tarde de junio, hace dieciséis años. Un señor de apellido de apellido Montañez perdió la vida, mientras uno de los muchos imbéciles que opinan sobre todo en la radio celebraba la muerte de una persona con sus facultades mentales afectadas.


Lo revisé el lunes, 3 de junio de 2024


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